La Agencia Santafesina de Seguridad Alimentaria difundió recomendaciones sobre compra, conservación y preparación de pescado, con el objetivo de prevenir enfermedades alimentarias durante Semana Santa.

La Agencia Santafesina de Seguridad Alimentaria difundió recomendaciones sobre compra, conservación y preparación de pescado, con el objetivo de prevenir enfermedades alimentarias durante Semana Santa.

Desarrollo:
En el marco de Semana Santa, el Ministerio de Salud de la provincia de Santa Fe, a través de la Agencia Santafesina de Seguridad Alimentaria (Assal), difundió una serie de recomendaciones para el consumo seguro de pescado, uno de los alimentos más elegidos en esta época del año.

Las indicaciones se centran en aspectos clave como la procedencia del producto, su correcta manipulación, conservación y cocción, con especial énfasis en mantener la cadena de frío para evitar riesgos sanitarios.

Desde el organismo remarcaron la importancia de adquirir pescado únicamente en comercios habilitados, ya que esto garantiza condiciones adecuadas de higiene, conservación y trazabilidad del producto. En ese sentido, se advirtió que la cadena de frío debe respetarse en todas las etapas, desde la comercialización hasta el almacenamiento en el hogar.

Al momento de comprar pescado fresco, se recomienda observar características físicas que permitan evaluar su estado. Entre ellas, que las escamas estén firmemente adheridas al cuerpo, las agallas presenten un color rosado o rojo intenso —nunca marrón o gris— y los ojos se vean transparentes y sobresalientes, evitando aquellos que luzcan opacos o hundidos.

El olor es otro indicador fundamental: debe ser suave y característico del pescado fresco. Un aroma fuerte o desagradable puede indicar una conservación inadecuada y representar un riesgo para la salud.

En cuanto al pescado congelado, desde la Assal señalaron que puede conservarse en freezer durante varios meses, aunque con el tiempo puede perder calidad en sabor y textura. En todos los casos, se recomienda mantener el producto congelado hasta su cocción.

Además, se advirtió que si el pescado se descongela durante el traslado o almacenamiento, no debe volver a congelarse. En esas situaciones, es necesario cocinarlo completamente y consumirlo en el corto plazo para evitar posibles contaminaciones.

Estas recomendaciones buscan promover prácticas seguras en la manipulación de alimentos y reducir el riesgo de enfermedades transmitidas por alimentos, especialmente en períodos de mayor consumo como Semana Santa.