Luego de una nota periodística en un medio de comunicación, Sandra Filippini consideró necesario realizar ciertas aclaraciones en sus redes sociales relacionadas al funcionamiento del concejo y de cómo fué el nombramiento de la trabajadora renunciante.
La presidenta del Concejo Deliberante de Pueblo Esther, Sandra Filippini, salió a aclarar públicamente en sus redes sociales una situación interna que tomó estado mediático en las últimas horas y que generó interpretaciones diversas sobre el funcionamiento del cuerpo y decisiones administrativas.
El eje de la cuestión se originó a partir de la decisión de una trabajadora del Concejo de renunciar a sus funciones legislativas, pero sin embargo, manteniéndose en su cargo de carácter administrativo. La medida fue adoptada por la propia empleada con el objetivo de resguardar su integridad, en el marco de lo que habría descrito como situaciones reiteradas de maltrato laboral.
Ante la presentación formal de la trabajadora, se activó el Protocolo de Actuación frente a la Violencia de Género en el Ámbito Laboral, herramienta vigente dentro del Concejo para este tipo de casos. El proceso se encuentra en marcha y su desarrollo dependerá de las evaluaciones correspondientes y de una eventual decisión por parte de la empleada de avanzar en una instancia de denuncia formal.
En paralelo, la situación generó un impacto directo en el funcionamiento del cuerpo legislativo. La renuncia a las funciones legislativas dejó vacante un rol clave, por lo que resulta necesario designar un nuevo secretario o secretaria legislativa. Esta definición es urgente, ya que sin esa figura el Concejo no puede sesionar ni desarrollar su actividad en comisiones.
Otro de los puntos que motivó la aclaración estuvo vinculado a cómo fué la designación de la Secretaría Legislativa. En ese sentido, Fillippini precisó en su publicación que dicho nombramiento fue realizado mediante resoluciones aprobadas por unanimidad por todos los concejales, tanto en lo referido a su incorporación como personal de planta como en la asignación de funciones legislativas.
En todo este contexto, este es el texto que difundió la presidenta del Concejo de Pueblo Esther, Sandra Fillippini:
“Hoy el tema llegó a los medios y quiero ser clara con los vecinos de Pueblo Esther. Una trabajadora del Concejo describió un entorno laboral hostil, presentó su renuncia en resguardo de su integridad y dejó todo documentado por escrito. Eso no es una crisis institucional. Es una persona que pidió que la traten con respeto. Como presidenta del Concejo activé de inmediato el Protocolo de Actuación frente a la Violencia de Género en el Ámbito Laboral, que este mismo cuerpo aprobó. El proceso está en marcha.
La designación de la Secretaria Legislativa se llevó a cabo mediante una resolución votada por UNANIMIDAD de todos los concejales. No fue una decisión discrecional ni “a dedo”, como se está queriendo instalar. El Concejo de Pueblo Esther tiene que seguir siendo la casa de la democracia, un lugar donde nadie tenga que renunciar para cuidarse. El proceso sigue su curso. Y este Concejo no mira para otro lado.”