La denunciante aseguró que los hechos involucran a un grupo de familias del barrio y que la situación se repite desde hace tiempo. Intervino la Policía, se dictó una restricción de acercamiento y el caso quedó en manos de la Justicia.
Una vecina de la Bajada Vignaduzzi de Pueblo Esther denunció una serie de amenazas, episodios de violencia y presuntos disparos al aire ocurridos en inmediaciones de su vivienda, hechos que —según su testimonio— se vienen registrando desde hace tiempo y que se agravaron en los últimos días.
De acuerdo al relato brindado a este medio, los episodios estarían protagonizados por un grupo de personas pertenecientes a varias familias del barrio, quienes —siempre según la denunciante— protagonizan conflictos recurrentes con vecinos, especialmente en situaciones nocturnas. La mujer sostuvo haber realizado ya tres denuncias formales ante la Comisaría Sub 15, siendo la más reciente a comienzos de esta semana.
La situación más grave se produjo cuando, según indicó, fue amenazada en la puerta de su domicilio y los hechos quedaron registrados en videos aportados a la causa. En ese contexto, afirmó que también se produjeron intimidaciones hacia integrantes de su familia, incluidos menores de edad, lo que motivó una nueva intervención policial.
Como resultado de las actuaciones, la denunciante señaló que la Justicia dispuso una restricción de acercamiento contra las personas involucradas. Además, indicó que debió trasladarse de manera temporaria fuera de la localidad por temor, aunque manifestó su intención de regresar a su vivienda.
En su testimonio, la vecina también hizo referencia a antecedentes similares en el mismo sector, donde —según afirmó— otras familias habrían sido intimidadas y obligadas a abandonar sus hogares tras episodios de violencia. Sostuvo que la situación es conocida por los habitantes de la zona y que los conflictos se repiten desde hace varios años.
Finalmente, la mujer agregó que el grupo denunciado se presenta como “fundador del barrio” y que, según su versión, venden terrenos de manera informal, y luego generan conflictos con quienes se instalan en el lugar, lo que derivaría en amenazas, agresiones y la expulsión de vecinos.
El caso se encuentra bajo investigación judicial y las actuaciones quedaron a disposición de la Fiscalía correspondiente. Desde el entorno de la denunciante reiteraron el pedido de intervención para garantizar la seguridad de las familias del sector.